Ultimamente estoy observando mucho las necesidades emocionales/sentimentales de las personas de mi entorno, y me estoy dando cuenta de bastantes cosas. Es curioso observar que a menudo llevamos una vida que nos desagrada en el fondo, o que mantenemos contacto o estrecha relación con gente que nos es extraña, que escapa a nuestra tolerancia o a nuestro deseo, en cierto modo. Podría hablar de esto en un plano general, pero no nos engañemos, esto atañe más al plano amoroso. Sufrimos, y podemos sufrir sea cual sea la situación, y eso es lo más curioso: por estar solos, por desear estar con alguien, por estar con alguien que de repente nos es extraño, por temor a dejar de estar con alguien... realmente es difícil encontrar un punto de equilibrio, y me he dado cuenta de ello ahora que a mi alrededor observo tan diversas situaciones sobre este tema. Querer, no querer, no saber qué querer, no saber qué necesitar, dudar... Cada persona es una historia y cada historia tiene un final diferente, pero todos sufren de alguna manera. Todos sufrimos, siempre. Me da mucho asco todo esto. Mucho asco y mucha pena. Que algo tan aparentemente simple sea tan jodidamente complejo...
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