jueves, 1 de marzo de 2012

Quejas.

Llevaba un tiempo sin entrar al blog. No me apetecía. Pero ahora sí, me apetece quejarme. Estoy cansada de la gente. No me apetece hablar con nadie, ni ver a nadie. Me quedaría en la cama las 24h ignorando a todo el mundo, pero por desgracia no puede ser. Aunque mi rutina diaria tampoco es tan distinta. No voy a clase, he desistido de intentar ir a las actividades a las que me había apuntado, no estudio, no salgo ni a divertirme... basicamente me paso en casa las 24h, pero en vez de metida en la cama, sentada en la silla mirando la pantalla del ordenador como si fuera lo más interesante del mundo.

El insomnio me está destrozando ultimamente. Lo poco que duermo, es durante el día, cuando la gente normal hace cosas de provecho. Me paso las noches rayándome pensando en gilipolleces y preocupándome por cosas absurdas y por personas a las que les importo una mierda y menos. Me siento mal conmigo misma. Me veo como un parásito que no hace nada por sobrevivir, que sólo infecta todo a su alrededor mientras va muriendo, pudríendose lentamente sin moverse del sitio. Me veo desmejorada, ojerosa, se resiente mi salud. No me cuido, me estoy abandonando como estoy abandonando todo lo que hasta ahora hacía. ¿Qué me pasa? Tal vez sea que no me soporto, ni soporto a la gente. Tal vez sea que entre el daño que me hacen y el daño que hago y me hago yo, estoy empezando a colapsar. No lo sé. Me veo como hace un par de años... al borde del abismo. No quiero que vaya a más, pero no sé como salir del agujero en el que no he podido evitar caer, o tal vez sí he podido, pero no lo he hecho.


El primer AMV que vi... hace siiiiiiglos y siglos.

domingo, 19 de febrero de 2012

WTF???

No entiendo a la gente. En serio. No entiendo nada. Me da mucho asco que la gente diga una cosa y luego haga otra, o que vaya en un plan y luego resulte que la realidad es muy distinta. No entiendo como alguien puede ser maravilloso un día y al día siguiente un hijo de puta. Tampoco entiendo cómo hay gente que habla y habla y te convence con su labia, y luego resultan ser unos falsos que te utilizan como un pañuelo sucio y de sustitución. No entiendo a la gente, y sé que yo no soy fácil de entender en general. Sé que soy inestable y tengo mis cosas raras, pero cuando digo que no entiendo a la gente, es porque han alcanzado el nivel supremo de dificultad, de "WTF qué me estás contando, qué cojones dices". Supongo que tarde o temprano empezará a pelármela todo más, porque ahora parece ser que aunque lo intente, sigo dando demasiada importancia a todo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Ridículo.

Esto es ridículo. Todo. Y absurdo. Mi cabeza funciona de un modo patético. Mi corazón está completamente desacompasado. ¿Qué es todo esto? ¿Cuándo perdí el control sobre mí misma? ¿Cuándo dejé de ser yo y empecé a ser como una copia mal hecha a la que poder maltratar?¡Quiero orden! Quiero que mi vida tenga algún sentido más. Quiero dejar de torturarme, dejar de dañarme a mí misma como si no fuera más que un vulgar saco lleno de serrín... quiero ser yo, y tener sentido, y que todo tenga sentido. No quiero sueños que se hagan realidad. ¡Quiero realidades mejores que sueños!

miércoles, 1 de febrero de 2012

Me voy a ir al campo a vegetar.

Qué pereza. -__- Quiero irme al campo, y en mi condición de espárrago, vegetar entre la hierba y dejar que el viento me mezca suavemente y me susurre un "Aquí estás bien". El ciclo de la vida es francamente curioso. Ultimamente ha salido el tema vida/muerte en mis conversaciones, lo cual no es que me satisfaga mucho, pero me gusta conocer qué es lo que la gente pretende hacer con sus vidas de cara a un futuro, qué quieren que sea de ellos.

De vez en cuando me da por mirar fijamente a uno de mis playmobils. Así llego a muchas conclusiones y saco cosas en claro. Ver esa sonrisa perenne, esos ojos redondos... esa expresión en apariencia simple que parece invitarte a sonreír también... es agradable. Puedes estar llorando desconsoladamente, con los ojos empañados y la cara hinchada, pero el playmobil sigue sonriendo. Y no se ríe, sólo sonríe. Acabo de ver uno de los últimos playmobils que conseguí. Me lo regalaron el otro día (es el primero que me regalan). En su pie pone "Copyright 1974" Dios... sí que es viejo. Y pensar que lleva sonriendo desde el 1974... tremendo. Se me acaba de caer una lágrima. Está un poco vacía. Pero el Playmobil del 74 sigue ahí, y me sonríe.

martes, 31 de enero de 2012

Rayamientos mentales.

Eso, que me rayo. Y no debo. Me rayo demasiado. Y me estoy rayando por cosas por las que no me suelo rayar. Y rayarme me da miedo, porque luego todo sale mal. Bueno, sale mal de cualquier manera. Sí, sigo siendo gilipollas, ahora más, si cabe.

lunes, 30 de enero de 2012

De felicidad a tristeza en escasos segundos.

Creo que debo de ser gilipollas. Me encantaría entender lo que piensa la gente y lo que quiere decir cuando no dice nada. Por desgracia no tengo esa capacidad y soy muy torpe interpretando señales y gestos, con lo que llego a miles de conclusiones y todas me parecen cualquier cosa excepto válidas.
He pasado un fin de semana increíble. Llegué a Barcelona casi con miedo, como con ganas de dar media vuelta cuando apenas acababa de subir al avión, pero después de todo... se me ha hecho corto. Me encantaría vivir allí. No sé cómo pude rechazar cualquier oportunidad de estar allí, o dejar que me la rechazaran, hace ya un tiempo.
En cualquier caso, sobre estos dos últimos días, podría decir que fui aterrada y que he vuelto a Madrid con una sonrisa, pero también con lágrimas. Sí, por eso soy gilipollas también. No es que quiera insultarme a mí misma. Pero es que me frustra no saber y no llegar a ningún punto correcto. Al llegar allí ya no me dolía tanto el diafragma (llevaba unos días doliéndome) pero a cambio me dolía el pecho, y el corazón me latía rápido, como si tarde o temprano fuera a decir "hasta aquí llego" y a apagarse con un suspiro. He vuelto a Madrid y el corazón sigue latiéndome con fuerza, puedo oírlo casi constantemente. Ya no me duele el diafragma, aunque sigue costándome respirar. No, no es que tenga un problema de salud... Es simplemente que soy gilipollas.

martes, 24 de enero de 2012

The years go by... Time is running like a river flows...

No me gusta auto-insultarme. Bastante lo he hecho ya. Pero ahora mismo creo que puedo decir tranquilamente que soy estúpida. He pasado de decir "voy a empezar a tener un poco de valor y plantarle cara a las cosas" a decir "tengo miedo, temo al rechazo, mejor callo y espero que todo pase sin más". No estoy bien. Ultimamente mi horario de vida ha cambiado del todo, no sé cómo ni cuando duermo, no sé ni a qué horas como ni si me alimento bien. Me estoy dejando, no me cuido y lo escondo todo bajo una máscara de falsedad. Paso las noches, la mayoría de ellas, en vela, pensando, mirando a la persiana bajada como si buscara el horizonte. Tengo miedo porque todo lo que deseo está fuera de mi alcance, escapa a mis manos. Siempre igual, como una maldición por algo que hibiera hecho en otra vida. Y siendo así, no me queda otra que esperar, a que siga pasando el tiempo, a verme nvuelta en una ola de costumbre repetitiva que me lleve a tener una vida normal, de esa que yo no quiero, de esa que me da más miedo, que me da asco porque sé que no es la que busco. Si otra vez no logro lo que deseo... ¿puedo quedarme en mi agujero?

miércoles, 11 de enero de 2012

Cuando no sólo no entiendes nada, sino que no sabes nada.

Me daba mucha pereza escribir. No sabía qué poner. y sigo sin saberlo, pero me daba pena dejar el blog tan abandonado. Están siendo unas semanas un tanto raras. Las navidades, esa época que tanto asco me da, por fin acabaron. Han sido unas navidades diferentes. Esta vez estaba sola, pero me he sentido mucho más acompañada que el año pasado. En ese sentido no hay ni punto de comparación, pero como cada año desde hace unos cuantos, me han dado esa mezcla de melancolía y nostalgia que no soy capaz de comprender demasiado bien. Pero bueno, ya acabaron.

Estas semanas son los exámenes en la universidad. Esos para los que no he estudiado. Seguramente me quede todo para junio y me lo merezco, por vaga. Pero por alguna razón, no me siento tan mal como debiera. Será porque he salido y me lo he pasado bien. Será porque hacía tiempo que no me sentía tan acompañada.

El resto de cosas siguen igual. Yo sigo teniendo un vacío interno muy abstracto y extraño, y cada pizca de ilusión que surge y crece en mí, como una posible esperanza, queda rota. La gente puede llegar a ser muy cruel. Aquí es donde entra el título de la entrada. No sólo no entiendes los sentimientos, el modo de actuar y de pensar de los demás, sino que no sabes cuáles son esos sentimientos ni cuál su modo de actuar o pensar, ni el por qué. No sabes nada. Y lo peor de todo es que te encantaría saberlo. Te sientes tan ignorante, tan incapaz de adivinar, que solo puedes desear tener un don o algo así, que te permita saber aquello que te preguntas sobre los demás, que te permita saber y entender. Sería mucho más fácil para aclarar los sentimientos, y no crecerían ilusiones y esperanzas inútiles, que luego son derruídas a hachazo limpio por la crueldad de un par de palabras o la sinceridad de unos cuantos gestos. Y el daño queda hecho, y esas ilusiones cada vez nacen y se reestructuran con menos frecuencia. Y así es como los vacíos se ensanchan y como uno mismo pierde puntos de sensibilidad. Vamos bien, así un día dejaré de querer saber, y dejaré de querer entender.

"I feel nothing but pain, I feel nothing but hate
and everything becomes dust"