miércoles, 30 de noviembre de 2011

Querer, no querer, y no saber qué querer.

Ultimamente estoy observando mucho las necesidades emocionales/sentimentales de las personas de mi entorno, y me estoy dando cuenta de bastantes cosas. Es curioso observar que a menudo llevamos una vida que nos desagrada en el fondo, o que mantenemos contacto o estrecha relación con gente que nos es extraña, que escapa a nuestra tolerancia o a nuestro deseo, en cierto modo. Podría hablar de esto en un plano general, pero no nos engañemos, esto atañe más al plano amoroso. Sufrimos, y podemos sufrir sea cual sea la situación, y eso es lo más curioso: por estar solos, por desear estar con alguien, por estar con alguien que de repente nos es extraño, por temor a dejar de estar con alguien... realmente es difícil encontrar un punto de equilibrio, y me he dado cuenta de ello ahora que a mi alrededor observo tan diversas situaciones sobre este tema. Querer, no querer, no saber qué querer, no saber qué necesitar, dudar... Cada persona es una historia y cada historia tiene un final diferente, pero todos sufren de alguna manera. Todos sufrimos, siempre. Me da mucho asco todo esto. Mucho asco y mucha pena. Que algo tan aparentemente simple sea tan jodidamente complejo...


lunes, 28 de noviembre de 2011

Conciertos de Turisas y Týr... tanta fiesta no puede ser buena.

El pasado miércoles fue el concierto de Turisas + Northland. Valió la pena estar desde temprano en la cola, sin duda, porque el concierto en sí fue una pasada. Desde las 9 que llegamos nos dio tiempo a tener frío, tomar varios cafés, comer, pintarnos, conocer gente... se hizo, aunque larga, más amena la espera. Los chicos de Turisas pasaron por allí, y tuvieron la amabilidad de hacerse fotos con los que allí estábamos, y firmaron, y charlaron... resultaron ser tan agradables como esperábamos.
Una vez dentro de la sala, y situadas en 1ª-2ª fila, todo fue rodado, y se hizo corto. De la emoción acabé por alejarme un poco de mis amigas y me quedé un tanto sola, peleando con codos y pies por mantener mi sitio en 1ª fila. Lo conseguí xD.

Los catalanes Northland, a quien tenía unas ganas tremendas de ver en directo, dieron una actución estupenda. Me alegra mucho tener un grupo de folk metal tan bueno en España, y creo que están al nivel de muchos grupos más internacionales o conocidos. Me quedé con ganas de que siguieran tocando un rato más.
Después llegó Turisas, y puedo decir que me sentí afortunada de poder estar allí viéndolos. Es un grupo que me gusta muchísimo, y cuando atrasaron el concierto de Mayo a Noviembre me sentó bastante mal. De todos modos, la espera ha valido la pena. Me encantó el concierto, y el setlist me pareció muy bien escogido, aunque habría cambiado alguna del nuevo álbum por otra del Varangian.
Después del concierto no volvimos a ver a los de Turisas, pero sí que hablamos con Northland y tomamos algo con ellos xD

Conclusión del concierto:
Qué majos eran todos, qué majos estaban todos (*babas*)... xD, CD firmado, entradas firmadas, fotos, una baqueta de Turisas... un concierto inolvidable sin duda al que siguió una noche de fiesta un poco más sosa (era Miércoles) y que hizo que llegáramos Aruba y yo casi muertas al concierto del día siguiente.


El jueves fue el concierto de Týr + Moonsorrow + Crimfall + Hamferð. Llegamos agotadas Aruba y yo tras no haber dormido apenas; por suerte no había mucha gente en la cola. Nunca había estado en la sala Copérnico, y tengo que decir que me gustó bastante y tenía muy buena acústica, además de mucho espacio.
El concierto comenzó con los feroeses Hamferd, a quienes no había escuchado en mi vida. Lo cierto es que me gustaron, así que me quedé con el nombre y me encargué de añadirlos a mi colección xD Después salieron Crimfall, y lo bordaron. De hecho creo que me gustaron más en directo que en CD. Por entonces yo me estaba muriendo de cansancio, me dolían los brazos y apenas podía aplaudir porque tenía un golpe o algo en la mano que me dolía. Después de Crimfall, salió Týr, con un buen setlist. Lo hicieron muy bien, pero en cuanto a interactuar con el público creo que se quedaron un poco cortos. En ese plano fueron más bien sosillos. Y finalmente después de ellos, salió Moonsorrow, a quienes también tenía muchísimas ganas de ver desde hace años. No es que pueda decir mucho a nivel general de este día.... en verdad estaba agotada. Pero bueno, la conclusión del concierto vendría a ser parecida a la del de Turisas: firmas y fotos con Týr (no vimos a los demás, por tiempo y cansancio) y el recuerdo de un buen concierto, que habría sido mejor de haber tenido más energías. De todos modos, como somos un poco masoquistas, salimos esa noche, y la noche del día siguiente también, y también la siguiente; vamos: miércoles, jueves, viernes y sábado (entiéndase, de fiesta).

martes, 22 de noviembre de 2011

Ni medio normal

Este mes no está siendo ni medio normal. De hecho, hablando claro, está siendo una mierda, y bastante aterrador. Ni yo estoy siendo normal, ni mi vida está siendo normal, ni la gente, oh!, la gente no está siendo normal, ni muchísimo menos. Yo ya me doy por imposible en cuanto a entender las cosas. Y encima tengo muy mala suerte. Arghh!

Duermo fatal, tengo sueño, y sin embargo no logro pegar ojo. Me rallo, pienso, medito y me pongo nerviosa; es terrible. Por otra parte se ve que los mosquitos compañeros de habitación de mi amiga Aruba deciden hacerme visitas o algo cuando ella logra quitárselos de encima, porque me están dejando unas picaduras que no son ni medio normales, como todo. Me duele todo, creo que no puedo mover un músculo sin sentirme como si me hicieran vudú. Eso tampoco es ni medio normal.

En vista de todas las circunstancias "ni medio normales" y de mis conclusiones a la luz de un Black Devil frente a la entrada de una iglesia en horario de misa, he decidido hacer lo siguiente, o al menos he pensado que sería una gran idea.

Me marcharé al Reino Unido, haré lo que tenga que hacer en los días que voy a estar allí de visita, y cuando pasen, simplemente, no volveré. Me quedaré allí, vagando por la ciudad día y noche, tranquilamente, lejos de lo que hasta ahora ha sido mi vida, escapando de la "ni medio normalidad". Cuando me cansara de vagar, buscaría algo que hacer, algún curro simple y sin estrés, cualquier chorrada lenta y armoniosa, si la hay. Con lo que ganara compraría semillas, y herramientas simples de jardinería y construcción, y me iría al campo. Y entonces allí empezaría, con mis propias manos, a construir algo, un edificio, con madera, o piedra, o lo que fuera. Algo austero, sencillo, apacible. Ese sería mi convento, y yo sería monja, de la orden de "Los que escapan de la nimedionormalidad". Tendría un huerto, y plantaría patatas, y tomates; y llevaría una vida, seguramente, medio normal.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Psalms of extinction

Me he despertado hace un rato. Dormí aproximadamente 7-8 horas anoche, medio sentada. Hacía tiempo que no dormía tanto, pero claro, es que llevaba ya un par de días sin pegar ojo. La noche del sábado fue de lo más rara, y aunque apenas me acuerdo de nada, me demostré a mí misma que tengo una especie de bipolaridad provocada por el alcohol, que soy como las dos caras de una moneda, como la noche y el día, casi literalmente. Basicamente me di cuenta de que mi psiquiatra, y me jode decirlo, tenía razón -.-
Soy una persona a la que le afecta bastante lo que piensen los demás. No me gusta causar mala impresión, no me gusta caer mal, pero es evidente que esto sólo se da durante el día. Cuando llega la noche del fin de semana y con ello la fiesta, el lado oscuro despierta, y yo dejo de existir y libero al monstruo que durante el día se mantiene latente y dormidito en algún lado de mi cerebro. Francamente he de decir que es una situación muy complicada para mí misma eso de tener dos polos opuestos en una misma cabeza.
El caso es que como iba diciendo, la noche fue rara, y no sólo la noche, sino el día siguiente también. Se produjo una especie de colisión espacio-temporal y creo que perdí la noción del tiempo, el sentido de la responsabilidad y el sentido de la salud xD Anyway, valió la pena.

Hoy me he levantado destrozada. Me duele absolutamente todo y mis huesos crujen sin piedad. Menos mal que no tengo clase...

Por si todo esto fuera poco para sentirme rara, resulta que hoy es el día en que España comenzará a bajar escalones vertiginosamente, creo que se entiende por qué. Si por mí fuera haría el petate y me largaría sin dudarlo a algún país un poco más sensato. Es más, puede que cumpla mi "amenaza" de no volver de mi viaje a Londres.

Creo que con todo esto se entiende por qué he llamado a esta entrada "Psalms of extinction"

Creo que esta canción podría ser apropiada para hoy.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Frío, tiempo y espacio.

Estos últimos días están siendo francamente extraños. Me encantaría escribir aquí un montón de cosas que me han pasado por la cabeza, o que realmente me han sucedido, pero tal vez son demasiado intrínsecas, demasiado difíciles de compartir. En cualquier caso, sí que es verdad que me apetecía escribir hoy. Quisiera en cierto modo dedicar esta a entrada a mi buena amiga Aruba, cuya autoestima está ultimamente un poco desviada.
Hoy, me ha sucedido algo extraño cuando iba en el autobús en dirección a la universidad. Algo en apariencia bastante simple, pero que ha hecho que una buena parte de mi vida pasara por mi cabeza, como si de repente mi mente escapara del autobús e hiciera un recorrido por los recuerdos pasados, luego por el presente y mi vida diaria, y finalmente por el futuro aún vacío, creando conjeturas, posibilidades, ilusiones de las que hablaba ayer. Por un momento me he asustado; he sentido de verdad una punzada de dolor en el pecho, como si mi corazón, o lo que sea, intentara recordarme que sigo ahí, viva, y que debo seguir adelante, pero que el pasado siempre está presente, que por más que uno quiera no puede olvidar completa y definitivamente, como si pretendiera hacerme entender que el dolor es una parte de la vida, que está ahí para hacernos más fuertes y alentarnos a afrontar aquello que no nos salga bien en ese futuro vacío, aquellas ilusiones que no sean más que "espejismos" o que se desvanezcan justo cuando creemos que comienzan a ser sólidas.
A veces uno tiene la sensación de que se derrumba mientras todo lo demás, todo el mundo, crece y se hace fuerte. A veces creemos que no somos capaz de caminar, de alcanzar realmente unas ilusiones. A veces pensamos que absolutamente todas las ilusiones, todas las esperanzas, no son más espejismos que usa nuestra mente en un momento de debilidad para mofarse de nosotros, o por decirlo de otro modo, para "trollearnos"... pero es precisamente en esos momentos cuando debemos acordarnos del dolor. Del dolor que ha estado ahí y ya no está, porque se convirtió en un recuerdo, en algo "superado".
No importa cómo sea uno, porque lo que importa realmente es gustarse, quererse, poder mirarse en un espejo y decir "a veces te mataría, pero como eres yo, y yo soy tú, y evidentemente no soy perfect@, te acepto, te voy a proteger del dolor y te voy a ayudar a conseguir las ilusiones que tengas, y aunque no las consigas estaré ahí, porque soy yo, y soy mi vida, y eso es lo único realmente eterno, lo único que tengo". No es fácil quererse, no es fácil aceptarse tal y como uno es, no es fácil llegar a la conclusión de que la propia vida es lo más preciado y atado a uno mismo, lo único que jamás nos abandonará... De hecho, uno puede llegar a flaquear, a caer, a romper cada espejo para no romperse a uno mismo... y en realidad eso está bien, pero no hay que olvidar que hay que levantarse, aun cuando el dolor nos arrastre hacia abajo, aun cuando las ilusiones se rían de nosotros.... aun cuando estemos solos... porque siempre habrá algo, dentro de nosotros mismos, que nos tenderá una mano amiga, fuerte y decidida.


Don’t call it your dream,
But make it your life!


martes, 15 de noviembre de 2011

La chispa de la ilusión.

De repente un día te das cuenta de que algo empieza a surgir dentro de ti: una idea, un "algo" que va creciendo, que se va llenando de esperanzas, de pensamientos y de deseos. Eso es la ilusión. Algo que se activa en una chispa dentro de la mente y que hace que uno tenga algo en lo que pensar, algo por lo que caminar, una idea que le hace sonreír y que le hace pensar que todo irá bien. Pero por otra parte una ilusión no es más que un falso espejo, una esperanza vana y ficticia que creemos que existe, y de hecho lo hace, pero sólo en nuestra imaginación. Es por tanto algo muy ambiguo, tan ambiguo y aleatorio que no es posible darle otro nombre que no sea ilusión. Tan pronto eres un iluso, como un ilusionado, como parte de una ilusión ajena. Es curioso, a la par que bonito, a la par que absurdo.

Y hablando de ilusión... esta canción.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Ese sustantivo abstracto... "esperanza"

En verdad hoy es un día raro. Empezó mal, continuó bien, y ahora que, de hecho, el día ya se ha acabado, ha decaído hasta rozar los infiernos. Esta semana está siendo un poco rara. Bueno, no la semana, más bien yo.
Últimamente me ha dado por echar la vista atrás, a ver cómo me encontraba hace unos meses, y cómo me enuentro ahora. Parece que la situación ha cambiado bastante. Quién me lo iba a decir a mí, cuando una noche me dije que no quería volver a respirar. Pero intento no pensar en ello. Lo bonito para mí es el ahora, el presente. Es un poco extraño que me ponga a escribir sobre esto. Parece que este blog se está desviando mucho al terreno personal, cosa que no me hace gracia, pero me apetecía desahogarme un poco.
No sabía qué título ponerle a esta entrada, pero pensando y pensando me he dado cuenta de que llevo un tiempo (unos meses casualmente) poniendo demasiada esperanza en todo. Hasta cierto punto es estupendo y alentador, pero por otra parte es estresante, y me hace emparanoiarme con el hecho de que tarde o temprano me podría estrellar otra vez.
Y bien ¿esperanza en qué? Pues en todo. En mi vida, en el hecho de que ahora estoy conforme y a gusto y temo que eso se vaya a la mierda un día de estos, en el hecho de que mis expectativas respecto a mí o a otras personas son muy altas y tal vez me equivoque... en fin, nada fuera de lo normal, creo, pero como no estoy acostumbrada a tener tantas esperanzas y tan altas expectativas, pues tengo un poquito de miedo. Sigo sintiéndome sola pero parece que ya no lo veo todo tan vacío, y parece que se me reblandece un poquito el corazón, y que el cerebro ya no está tan escondido, ni es tan precavido con el mundo. No me falléis otra vez, esperanzas... esta vez no.

Y para acabar, una canción que me encanta, y que por desgracia me trae unos recuerdos no tan encantadores.

martes, 8 de noviembre de 2011

¡Pobre Julieta!

Últimamente veo muchas películas románticas. Y por si eso fuera poco, también leo muchos libros románticos. De hecho me suscribí a una colección de novelas románticas que se ha comido la mitad de mi estantería. Es curioso, no sé por qué me gustan este tipo de historias, cuando yo soy una persona tan distante. Supongo que es una mezcla entre masoquismo y el hecho de que en el fondo soy sensible, y tengo una parte cursi y ñoña a la que le encantaría que todas esas historias sucedieran en la realidad. Lo mismo me pasa con los animes y los mangas. Soy una adicta a los shojos y a los josei. Me veo con 40 años leyendo mangas y novelas rosas en un solitario cuchitril de alguna parte del mundo.
De todos modos me gusta ser así. Recuerdo cuando me leí Romeo y Julieta, con unos...13 ó 14 años, y pensé "jo, quiero ser como Julieta, que vive y muere por su amor eterno y único". Maldito Shakespeare (con cariño)... esa historia me hizo soñar con algo que creía real, pero que luego no era más que un frágil espejo, fácil de quebrar. Ahora ya no me siento tan Julieta. Me he dado cuenta de que los sueños, sueños son, y que a veces hay que poner los pies en el suelo y pellizcarse bien fuerte para darse cuenta de que la vida no es tan bonita como nos la pintan, y que el amor no es tan maravilloso ni tan interesante (o al menos no habitualmente) como nos lo mostraban Shakespeare y otros literatos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Cosas que no pueden ser, cosas que son... etcétera.

El pasado viernes fue el concierto de Amon Amarth y Septic Flesh. Se habían agotado las entradas antes de que pudiera coger la mía, así que aunque intenté hacerme con una hasta casi el último momento, me quedé sin ir. Me habría gustado bastante ver a estas dos bandas, en especial a Septic Flesh, a los que cogí el gusto hace tiempo y subieron bastante en mi "ranking" de grupos, considerando que lo tenga. De cualquier modo, el caso es que al final no pude ir, lo cual me resultó bastante frustrante, pero al menos pasé la tarde entretenida.

Últimamente tengo que reconocer que no hago nada, ni de provecho o utilidad ni por placer. Estoy como en un estado latente, no sé si propio de este invierno prematuro o de que estoy un poco harta de todo. Tengo una buena cantidad de animes por ver, y mangas por leer y libros y, en definitiva, un montón de cosas que podría hacer, pero francamente no me apetece hacer absolutamente nada. Algo parecido me pasa con los trabajos de la universidad, que los dejo para el último momento. Hoy en día me parece mentira que empezara la carrera con tanto entusiasmo, porque ahora parece que lo haya perdido en algún lado.

Lo que sí me apetece hacer es desaparecer una temporada, darme un tiempo para mí misma, para mis reflexiones y mis planteamientos. Por alguna razón ahora me planteo un poco más seriamente lo que será de mí en el futuro, aunque no me cabe duda de que cada día vivo más el presente, el momento, y eso es algo que deseaba desde hace tiempo.

Por cierto, estoy escuchando Aesthetic Perfection, que hace tiempo que no los escuchaba. Una lástima que estén de gira y no pasen por aquí, tal vez me apetecería verlos.